ZIGZAG
«Cada paso es un ritmo, escucha el silencio entre dos pasos.»
— Andros Dresamore i

Nota crítica
por André de Sá Moreira
Sube las escaleras como quien remonta un recuerdo: vacilante, luego insistente, luego vacilante otra vez. Cada paso es un ritmo, cada parada un contratiempo. El perro acompaña, luego se desvanece, luego reaparece como una nota perdida.
La música impone una cadencia, pero la cadencia no obedece. La imagen retrocede, avanza, se doblega ante una lógica inútil. Nada es narrativo: no es un paseo ni una danza, sino una oscilación.
El montaje, al interrumpir el movimiento, revela la ausencia de un destino. La escalera no lleva a ninguna parte; es una escalera que solo se sube, luego se baja, luego se vuelve a subir. La idea de que el ascenso nunca es más que un pretexto para empezar de nuevo.
Testimonio
"Un hombre sube por una escalera del bosque como si rodeara una idea que se niega a expresarse, un camino que no lleva a ninguna parte, la precisión de un gesto innecesariamente necesario."
— Jana Antoun