PEACE
«A menudo nos encontramos deseando desafiar el absurdo de las prohibiciones urbanas.»
— Andros Dresamore i

Nota crítica
by André de Sá Moreira
Sentado bajo una señal de "Prohibido aparcar", Andros Dresamore i permanece inmóvil. Los coches pasan delante de él, pero su ruido se apaga, reemplazado por el canto de los pájaros. El caos urbano se vuelve de repente bucólico, artificialmente apaciguado. Es una rebelión silenciosa. Se instala donde no debería quedar nada. Los coches retumban, pero ya no los oímos. Se convierten en fantasmas visuales, ahuyentados por el trino imposible de los pájaros. La ciudad está destrozada, transformada en un paisaje bucólico. Pero la señal permanece allí, autoritaria, ridícula, el único recordatorio de una norma que ya no se aplica a nadie. Nos preguntamos: ¿quién está realmente prohibido aquí? ¿El artista, los coches o nosotros, los observadores?