top of page
JURASSIK
«Estaba sacando la basura y algo salió mal.»
— Andros Dresamore i

Nota crítica
por André de Sá Moreira
Es una escena de guerra. Un contenedor, una boca abierta de metal y plástico, agarra al artista por las caderas y lo aplasta. La música rimbombante de Jurassic Park amplifica el horror. Desamore i, doblado, es literalmente devorado.
El contenedor ya no es un simple objeto urbano: es una entidad, una bestia tecnológica. Casi podemos oír el crujido de las mandíbulas, el gemido de los tornillos. Esto no es una performance, es una matanza lenta e indefensa.
El artista resiste. No se rinde. Y es entonces cuando la violencia alcanza su punto álgido. ¿Sobrevivirá?
Engullido, aplastado y masticado por un contenedor que se convierte en el protagonista. Es un acto de canibalismo urbano. El artista se convierte en un nutriente simbólico, digerido por la propia ciudad.
bottom of page