FAME
«A veces es necesario brillar.»
— Andros Dresamore i

Nota crítica
por André de Sá Moreira
De pie bajo el viejo letrero de una ferretería llamado "Fama", el hombre realiza un gesto de pura afirmación narcisista. Brazos tras la cabeza, torso ligeramente descubierto, pierna doblada, labios en movimiento: todo apunta a un ascenso a la fama en un lugar sin gloria.
La sincronización de labios con la canción "Fama" (Irene Cara) es íntima, incómoda, como si el recuerdo de la pieza no estuviera en el lugar correcto.
La tensión entre la música icónica y la realidad de la acera es palpable: aquí, Andros no busca la fama, la impone en una fachada olvidada.El letrero de "Ferretería Fama", vestigio de un negocio cerrado, se convierte en un tótem invertido del éxito.
El contraste entre la palabra Fama y el banal contexto arquitectónico transforma la escena en una autoalucinación de la fama.
Imita una fama que no llegará.
Algo parecido a un intento, después de su tiempo. Nostálgico.
Testimonio
"Posó como si fuera Marilyn Monroe. Con los brazos detrás de la cabeza y el vientre ligeramente hacia afuera. No estoy seguro de que su barriga fuera un sustituto de la de la estrella... Un hombre común y corriente, sin edad, que todavía cree en ello. Fue patético, pero en realidad muy conmovedor."
— Matias de Roujoux