LLUVIA O NIEVE
«¡Bailemos bajo la lluvia!»
— Andros Dresamore i

Nota crítica
por André de Sá Moreira
Dos versiones de él coexisten en la misma toma. Una, expuesta al sol: erguida, presente, vagamente determinada. La otra, empapada por la lluvia.
No hay escenario. Solo una calle. Una puerta. Un muro. Y, sin embargo, todo está ahí: la tensión de estar ahí sin razón, la insistencia de un gesto sin función.
Con las manos en los bolsillos, su peso se desplaza. Una oscilación casi imperceptible.Baila. Discretamente. Para sus adentros.
Sin coreografía, sin siquiera parecer saber que está bailando.
Ni la lluvia ni el sol parecen afectarle. Los atraviesa.Podría hablarse de presencia.
Una forma de esperar algo que no llegará, o que ya llegó.
El tiempo ha sustituido a la acción.
Y el suelo, reluciente por la lluvia, se convierte en una superficie que escucha. No es que no ocurra nada. Es que el tiempo ha sustituido al movimiento.
Testimonio
"Observamos a este hombre inmóvil vibrar bajo el sol y luego bajo la lluvia. Parecía feliz, inmóvil en un mundo cambiante. ¿Y si la única diferencia real entre la alegría y el cansancio fuera detenerse allí y bailar bajo la lluvia?"
— Pablo y Emma Zubikaray